Qué gran invento las cajoneras de la oficina, sobre todo para cuando un móvil no para de sonar y debes esconderlo en algún sitio…¿En vuestras oficinas también pasa?

Por cierto, ¿no pierde el nombre este cacharro cuando suena sin parar y su dueño no lo coge? ¿No se supone que para eso es “móvil”?